Inclusión laboral de personas con capacidades diferentes

05.06.2012 21:07

 

Para el hombre, disponer de un empleo es un principio fundamental, tanto para la integración social del sujeto como para el desarrollo de la personalidad.

El empleo constituye, una importante vía de desarrollo personal y una incorporación plena a nuestra sociedad. En este sentido, el trabajo más que un fin en sí mismo es un medio para conseguir diferentes aspectos como son: una imagen más positiva y útil de uno mismo, el reconocimiento social,  la pertenencia a un grupo social y la independencia económica.

Al igual que para cualquier ser humano, para las personas con discapacidad intelectual el trabajo es también un medio de realización personal.

La experiencia está demostrando que las personas con discapacidad intelectual pueden mejorar significativamente su repertorio conductual siempre y cuando estén en un entorno en el que deban poner en práctica las habilidades y capacidades que van adquiriendo. De hecho, hay cambios significativos en los trabajadores con discapacidad intelectual, fruto del proceso de formación y maduración en el que participan; por ejemplo mejora significativa en el cuidado de la imagen exterior, mejor autonomía personal, mejora de la expresión oral, percepción más realista de las posibilidades y limitaciones personales, mayor habilidad para la resolución de los problemas de la vida cotidiana, mejora significativa de las habilidades sociales.  En general, se observa un mayor grado de satisfacción personal y responsabilidad

Y lo más importante es que son conscientes del cambio que se ha producido en sus vidas al incorporarse en un puesto de trabajo.

Las personas con discapacidad intelectual en general están, hoy por hoy, en situación de desigualdad de oportunidades para acceder al mercado de trabajo, teniendo que superar aún ciertas barreras psico-sociales: estereotipos, desconocimiento de su realidad, actitudes paternalistas, etc.

Sería muy importante el desarrollo de proyectos que, de manera integrada, realista y eficaz, proporcionen recursos a las familias para ayudar a crecer a la persona con discapacidad intelectual dentro y fuera del núcleo familiar. Habría que remarcar la importancia del compromiso parental sobre durante los primeros años de vida, cuando la estimulación temprana juega un papel fundamental.

 

 

Tony Chocobar, empleado ejemplar del Municipio de Libertador La General San Martín, es un paradigma de inserción laboral de personas con discapacidad intelectual en nuestra ciudad.

Tony nació en la vecina ciudad de Fraile Pintado y el camino que hizo para llegar a trabajar se inició cuando era un pequeño bebé; sus padres (hoy fallecidos) iniciaron estimulación temprana; luego, cuando tuvo edad suficiente lo inscribieron el Jardín, después llegó la primaria y terminó la Secundaria como cualquier adolescente, todo en escuelas de su ciudad natal. Siempre tuvo actividades extraescolares que lo ayudaran estimulándolo a superarse como  deportes o artes, algunas por imposición paterna y otras por elección.

Un par de años después de que Tony  terminara la secundaria, su mamá tuvo la iniciativa de acercarse al Municipio a reunirse con el Intendente de aquella época, Marcelo Llanos, a quien le planteó la inquietud de Tony de tener un trabajo y para felicidad del joven, ese mismo día comenzó su historia laboral.

Hoy, Tony es un hombre que está cerca de los 40 años, y trabaja como asistente personal y secretario administrativo del Director de Turismo de Libertador, Ítalo Figueroa. Desde su lugar atiende turistas que buscan información de la ciudad, ayuda en tareas de la oficina (que a veces requiere que utilice la computadora e internet), se ocupa de la distribución de folletería y atiende al público. “Aquí encontré mi lugar”, cuenta feliz. Trabaja desde hace 14 años, antes de llegar a éste despacho ya había estado en la Biblioteca y en la Dirección de deportes, de donde él mismo, según contaba al Expreso,  pidió la transferencia buscando nuevas experiencias y exigencias. Dejó atrás, en ambas ocasiones a un jefe y a compañeros añorando su regreso. 

Tony tiene mucha necesidad de crecer, cada vez que encuentra la oportunidad toma cursos de capacitación que tengan que ver con su tarea laboral, o no. Hace poco terminó uno dictado por la Dirección de Tránsito y se empeña a diario en poner en práctica lo aprendido. En su carrera por saber, en breve iniciará la Escuela Profesional, donde quiere aprender carpintería o informática. “Sé que tengo que estudiar, dice convencido, por eso voy a ir a la profesional”.

 

La inserción social y laboral se inicia con la Estimulación Temprana  que se brinda en forma gratuita en los hospitales y centros educacionales de toda Argentina.

El único milagro para la inserción laboral de una  persona con síndrome de Down como Tony es la educación, que se inicia con la estimulación temprana.  Un hijo con síndrome de Down  es una responsabilidad de vida, es un ser ávido de recibir, si lo estimulamos con amor, se esforzará por amor, si lo estimulamos con alegría y verdadera entrega será un ser feliz y generoso, dispuesto a tomar nuevos desafíos (como los laborales) con valentía.